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Cada vez que hacemos un examen nos ponen una nota, que únicamente representa lo que sabíamos de lo que nos preguntaban. Como norma general, los profesores intentamos que el examen sea lo más representativo de los contenidos de la asignatura, para que la nota obtenida refleje el dominio del estudiante de la materia. También, como norma general, intentamos que los contenidos se ajusten al nivel explicado en clase, pese a que nunca falta compañeros lúcidos que quieren poner preguntas para, como dicen, distinguir a los alumnos “excelentes”, siendo preguntas sobre cuestiones con una referencia directa a los contenidos de clase.

Hay un tema que me preocupa cada vez más y es dónde está el umbral para dar por superado un examen, y con ello muchas veces una asignatura. Aquí en España es un 5 sobre 10 pero en Italia es un 18 sobre 30 y para algunos exámenes de idiomas es un 7 sobre 10. Sin embargo en algunos centros como la Universitat Politècnica de València se otorga el aprobado curricularmente a una asignatura de un grado con un 4 siempre y cuando la nota media de un determinado grupo de asignaturas entre las que se incluye sea mayor o igual que 5 (para primer curso) y mayor o igual que 6 (para segundo curso y posteriores). Lo que se hace es dar por superada esa asignatura sin que se modifique esa nota y sin que se le cambie la nota media del expediente al alumno.

Tras muchos años de profesor, como norma general, no ha habido grandes mejoras entre alumnos que se han quedado entre un 4 y 5 y cuando luego lo han aprobad, ya que lo suelen hacer con una nota entre 5 y 6, si bien es cierto que he tenido gratas sorpresas de casos de superación que luego llegaron a sacar sobresaliente o incluso alguna vez Matrícula de Honor. Teniendo en cuenta esto no es descabellado plantear la evaluación curricular en esos casos y facilitar que el alumno siga adelante con sus estudios y pueda encontrarse con otras asignaturas en las que pueda destacar dado que le resultan más interesantes. De hecho, los profesores siempre solemos revisar los casos de alumnos que están entre 4 y 5 para ver si verdaderamente llegan al 5 o están mucho más cerca del 4. Sin embargo, con unos sistemas de evaluación continua como los que se están implantando en la actualidad, en los que a veces se suele valorar en la nota la participación o la asistencia de alguna manera, un 4 suele ser cada vez menos un 4.

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