Piensa en grande

Hay veces que no arrancamos un proyecto por falta de motivación. Otras veces se estanca porque pensamos que no nos compensa y algunas más no lo terminamos porque ya casi carece de sentido.

En todas ellas parte del problema puede ser que no nos hemos fijado un objetivo o una meta suficientemente grande. Simplemente aspirar a más, a algo mayor, puede ser suficiente para que le pongamos más ganas.

En el caso de los exámanes, no es lo mismo pensar en aprobar la asignatura A que pensar en sacar un sobresaliente o una matrícula de honor en la asignatura B. No sé tú, pero yo me pondría a estudiar antes la B que la A.

¿Y tú?, ¿es tu meta demasiado pequeña o lo suficientemente grande para que corras a ponerte en ella?