Prioridades

Por muchas cosas que queramos hacer, siempre tenemos que decidir qué hacemos y qué dejamos de lado. La razón no es otra que el tiempo es finito. Eso es lo malo o lo bueno que tiene, según se mire.

A veces esas decisiones las tomamos inconscientemente y nos volcamos en algunas cosas dejando de lado otras. En estos casos solemos dedicarnos a las que nos ofrecen recompensas con mayor inmediatez, independientemente de la cuantía de éstas. Si estas recompensas son escasas a la larga no serán suficientes y acabaremos dejándolas a un lado.  No es nada grave, sino que llega un momento en que nos damos cuenta de que haciendo lo que hacemos en realidad estamos perdiendo oportunidades, y las oportunidades que perdemos tienen mucho más valor que lo que conseguimos.